Una cuadrícula en blanco para resolver pasatiempos de lógica al lado de tu libro — sin escribir en él, y compartida en tiempo real con quien esté jugando contigo.
Fichas, obstáculos, paredes y habitaciones de colores — todo dibujado por ti, copiando el escenario de tu libro.
Muchos libros de pasatiempos de deducción — misterios, quién-lo-hizo, problemas de lógica en cuadrícula — piden que marques hipótesis, descartes casillas y vayas anotando lo que ya sabes. El problema es siempre el mismo: o escribes en el libro y estropeas el pasatiempo para la siguiente persona, o garabateas hojas sueltas que se acaban perdiendo.
Esta herramienta es el papel de borrador que faltaba. Copias el escenario del pasatiempo a una cuadrícula en blanco — del tamaño que quieras, con los obstáculos, las paredes y las habitaciones del libro — y haces tus deducciones encima. El libro queda intacto, y tu razonamiento queda guardado.
Y como estos pasatiempos se resuelven muchas veces entre dos, el tablero es compartido: dos personas en móviles distintos ven la misma cuadrícula a la vez, cada una con sus anotaciones.
Al abrir la herramienta se crea una sala privada solo tuya, identificada por un código aleatorio en la dirección. No hay registro ni contraseña: ese código es la llave.
Copias el enlace de la sala con un botón y se lo envías a quien vaya a jugar contigo. Quien abra ese enlace entra en el mismo tablero y consigue su propio perfil, con el nombre que elija.
Uno de vosotros dibuja el escenario del libro — es común a todos. Después cada persona coloca sus fichas, marcas y notas, sin mezclarlas con las de los demás. Todo se sincroniza en segundos.
Ctrl+Z y Ctrl+Y en el ordenador).No. No hay registro, ni correo, ni contraseña. La abres y ya la estás usando.
Nada, y no hay versión de pago ni límites escondidos. Si te resulta útil y quieres ayudar a pagar el alojamiento, hay un botón para eso en la herramienta — pero es totalmente opcional.
Dentro de la herramienta hay una tarjeta arriba con el enlace de tu sala y un botón para copiarlo. Envía ese enlace a la otra persona; lo abre y se queda en el mismo tablero. Ojo: tiene que ser el enlace completo, con el #room= al final — la dirección sola crea siempre una sala nueva.
No hay un límite fijo. Cada persona que abra el enlace consigue su propio perfil, con un color y un nombre. En la práctica, de dos a cuatro es lo que tiene sentido para un pasatiempo.
En una base de datos alojada en la Unión Europea, y también como copia en tu propio dispositivo para que la herramienta abra rápido y funcione sin conexión. No guardamos nombre, correo ni nada que te identifique. Los detalles están en la política de privacidad.
Quien tenga el enlace de la sala — y nadie más. El código es aleatorio y no hay forma de listar salas ni de descubrirlas probando. Guarda el enlace solo para quien juegue contigo.
La herramienta guarda en tu dispositivo la lista de las salas que has abierto y vuelve sola a la última que usaste. Aun así, el enlace es la única forma de entrar en una sala desde otro dispositivo, así que vale la pena guardarlo — en favoritos, en la pantalla de inicio del móvil, o en un mensaje para ti mismo.
Sí. Después de la primera visita la herramienta abre y funciona sin conexión, guarda todo en el dispositivo y se sincroniza cuando vuelve la red. También se puede instalar en la pantalla de inicio del móvil, como una aplicación.
Está pensada para el móvil — es donde mejor se usa, con el libro al lado. También funciona en tableta y ordenador, en el navegador, sin instalar nada.
Para cualquier cosa que se resuelva en una cuadrícula: misterios de deducción, problemas de lógica, pasatiempos de colocación, planos de habitaciones. No valida soluciones ni da pistas — es papel cuadriculado inteligente, no un juego.
La herramienta y esta página están en inglés, portugués, alemán, español e italiano. En la primera visita se elige el idioma de tu navegador, y puedes cambiarlo cuando quieras en el selector de arriba.